+Dime que siempre estarás a mi lado.
-No puedo, no soy de las que hacen promesas.
+¿Me estás diciendo que todo esto acabará dentro de poco?
-No... Yo no estoy diciendo nada de eso.
+Me lo imaginaba. Lo sabía. Todo iba demasiado bien como para ser verdad. Mi vida es un asco.
-Eh, calla! No soy de promesas, porque lucho por lo que quiero. Pero si esta es mi primer promesa, la cumpliré.