Más allá de tus ojos...
Siempre tuve un defecto, no sé decir que no.
No concordaban mucho. De hecho, casi nunca concordaban. Siempre se peleaban. Y se retaban uno al otro cada día. Pero a pesar de sus diferencias, tenían algo importante en común. Estaban locos el uno por el otro.
Entrada antigua
Inicio